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Lo abandonó su papá y su madre limpiaba casas para mantener a la familia. Cómo Damián Pedraza revirtió una infancia dura y se transformó en la mente brillante que enseña ingeniera electrónica a 250.000 estudiantes vía You Tube. Cómo fue el día que ganó una invitación de una poderosa fábrica de celulares para estudiar en China. Lecciones de un sabio joven que quiere revolucionar la educación.

 

Damián Pedraza nació en 1994, en el Día de la bandera, y eso, dice, lo pone muy contento. Y uno se pregunta: ¿cuáles son las ventajas de ese día? ¿dan doble regalo? ¿te dejan faltar a la escuela? “Soy una persona que todo el tiempo piensa en el país”, piensa Pedraza en voz alta, “quizás por eso me tocó nacer ese día y eso me pone feliz”.

 

“Damián era introvertido y desde chico, ya se lo veía especial”,  recuerda Mariela, su mamá, “veía que cazaban pajaritos y se ponía mal”.

 

 

Pedraza, con 23 días de la bandera celebrados, está a punto de recibirse en la Facultad de La Plata de Ingeniero electrónico con orientación en Telecomunicaciones. Pero se hizo reconocido cuando creó un canal de YouTube donde explica matemáticas. Y ya tuvo más de 250.000  espectadores. Además, este año fue uno de los diez argentinos seleccionados por la multinacional china Huawei (tercer fabricante de celulares del mundo) para vivir dos semanas descubriendo los secretos y valores de la empresa en China, claro. “Me gustaría cambiar la filosofía de enseñanza del país, porque creo que con la educación se puede cambiar el mundo”, se entusiasma Damián “La educación es mi hobby, porque para mí es como jugar al fútbol. Siento que no todo es ir a la escuela y aprender las tablas, lo importante es aprender a pensar, a criticar, a hablar. Sueño que como ingeniero pueda crear algo, un sistema, un procedimiento, un protocolo para mejorar la educación en América latina. Las pasiones nos mueven, por eso podés estar noches sin dormir, es clave que cada uno descubra su pasión para poder desarrollarla, porque si cada persona lo hace al máximo, la sociedad brilla”.

 

La historia pinta muy linda, pero también tiene su lado B. Mariela, la mamá, lo recuerda así: “me asustó mucho cuando Damián me dijo que quería estudiar ¿de dónde iba a sacar la plata? muchas noches me quedé sin dormir pensando cómo iba a hacer una empleada doméstica divorciada”. Ya te habrás dado cuenta que al final pudo, pero lo más interesante sucedió al comienzo.

 

 

Es dura la vida de un héroe

 

 

Cuando Damián tenía 8 años su papá se fue de la casa y nunca más volvió. Mariela, su mamá, se quedó sola con él y con su hermana Sabrina que tenía 6 años. Pasaron de un alto estándar de vida a una situación precaria. Mariela era ama de casa, incluso había dejado la secundaria cuando se casó joven. “Yo no sabía hacer otra cosa más que limpiar casas”, reconoce Mariela “así que salí a hacer eso para alimentarlos; fue duro”.

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Pasaron a vivir en una casa alquilada, que se inundaba. Bueno, no siempre, sólo cuando llovía. Igualmente con sol no era mucho más fácil: trabajaba todo el día en distintas casas, y a la noche pedaleaba 60 cuadras para ir a terminar la secundaria en la nocturna del Industrial. En la bici también iban Damián y Sabrina “traté de nunca dejarlos solos”, cuenta Mariela “cenábamos los tres en el buffet y luego volvíamos a casa”.

 

 

Mariela se recibió y luego fue Damián quien pedaleaba hasta el Industrial para hacer su secundaria. Salía media hora antes de su casa, pero jamás llegó tarde. “Ahora si no había clases o el profesor se ponía a hablar de otra cosa volvía envenenado”, recuerda Mariela “decía que así no íbamos a avanzar, que así los chicos no aprenden”. Pero él aprendió, se recibió y soñó –aún sin tener un mango- con la facultad, sin saber que en el Industrial había plantado la semilla que le costearía parte de sus estudios universitarios.

 

En varias ferias de ciencias Damián brilló con sus inventos, pero en una fue más literal: presentó un sistema de alumbrado público con LEDs. Claudio Alberto Abdala, más conocido en Lobos como “Cachencho”, siendo concejal consultó a un Damián de 14 años sobre su posible implementación en nuestra ciudad, y quedó deslumbrado con el joven genio. Años después, le llegó el comentario de que quería irse a estudiar. Cachencho estaba a cargo de la Fundación Lobos, la cual posee una vivienda en La Plata para alojar estudiantes. “No me voy a olvidar más”, recuerda Mariela “estábamos comiendo una minuta cerca del cementerio y me llama Abdala. No te podés imaginar la alegría, la tranquilidad, de saber que mi hijo podía estudiar”.

 

La historia se iba encaminando. Fueron momentos duros: “Cuando empecé a limpiar casas ganaba 40 pesos por día; 20 eran para el carbón y 20 para comer”, reconoce sin vergüenza Mariela “era muy feo”. Pero cada vez fue sumando más y más trabajo, se fue acomodando hasta que a mitad de camino tuvo que tomar una decisión que le costó mucho. Le propusieron un empleo fijo, pero tenía que dejar a todos sus clientes. Mariana Fortunato le pidió que trabajara todos los días en su casa. “Para mí fue una decisión difícil dejar a todos por un solo lugar, podía salirme mal”, recuerda Mariela “pero ellos me pusieron en blanco, así tuve la primera obra social para mis hijos, me tire a la pileta y no me equivoqué, siempre fueron los primeros cuando necesité algo”. Hoy hace más de una década que continúa en esa casa. “Mariela ya es parte de la familia”, cuenta Fortunato “hasta le fuimos a tirar huevos cuando terminó la nocturna. Y viste que el hijo es medio bocho”.

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“Soy ingeniero electrónico con más de 14 años de experiencia profesional, me has ayudado a recordar de manera rápida esos temas que tanto me trasnochaban”, le comenta Wilfredo Jiménez  Castillo desde un punto lejano de Latinoamérica. Los videos explicativos de Damián son furor en toda habla hispana. No solo lo vieron más de cuarto de millón de personas, sino que llega  países como España (donde llevan reproducidos 2.500 horas de sus videos), México (con 4.500 horas), todos los países de Latinoamérica, pero también en Alemania, USA (con casi 250 horas), Francia o Italia. “Solamente explico temas que rendí, aprobé, me fue muy bien y los logro razonar profundamente” aclara Damián “ahí sí explico el tema”,  y parece que lo explica muy bien.

 

“Mi profesor tiene un doctorado y hace de las matemáticas un mundo complejo; de corazón Damián, cuando tu lo explicas es maravilloso”, declara Juan Gómez desde Lima, Perú. Para Pedraza, el modelo en el cual el profesor explica la verdad y el alumno memoriza, es obsoleto. Ve la realidad distinta. Ponerle el pecho y la pasión frente a una cámara que después llega a cientos de miles también es una forma de crecimiento para Damián.

 

Y ese crecimiento se potenció con la conexión China. El programada Semillas del Futuro de Huawei, abrió su convocatoria 2017 y Damián se postuló, hasta ahí todo normal. Luego, por teléfono, tuvieron una entrevista en ingles, luego otra. Al final solo quedaban 15 elegidos, pero clasificaban 10. Una teleconferencia en ingles con los dueños de la empresa descartaría a los últimos 5. Al otro día, le confirmaban que viajaba por dos semanas a Beijing a conocer los secretos de Huawei. Parece que además, domina bien el ingles. “En realidad lo aprendí solo, de la vida”, simplifica Damián “pero me pone orgulloso, no es un nivel experto, pero me sirvió para viajar”.

 

Las pasiones nos mueven, por eso podés estar noches sin dormir, es clave que cada uno descubra su pasión

 

“Barrilete cósmico de qué planeta viniste, una bomba los videos, gracias” Gonzalo Albornoz, otro de los fanáticos de Pedraza en youtube. El barrilete voló a China para aprovechar al máximo las 360 horas de esa quincena. Mientras sus compañeros aprovechaban los ratos libres para descubrir la noche asiática, él se quedaba en la habitación del hotel cinco estrellas que los alojaba repasando los temas aprendidos durante el día. “Quiero trabajar en telecomunicaciones y docencia”, explica Damián “aprender cómo enseñan en otros lugares del mundo era muy interesante como para dejarlo pasar”.

 

Así como está contento de haber nacido el 20 de junio, tampoco se olvida de la bandera argentina en sus videos y forma parte del decorado. Es un embajador de la educación en el mundo hispano, y no lo hace nada mal. “Raro que exista un argentino agradable, muy buenos videos, felicidades desde México”, se sorprende Lidia Moya Gonzalez. En su canal de youtube las preguntas van desde las fórmulas más complejas hasta qué tipo de lapicera usa para escribir. También aparecen los que piden que sea decano de la UNLP o que vaya a dar clase a sus facultades y lo han apodado “héroe sin capa”. Otros son más directos,  como le escribió Tomás Tomé: “Al toque perro, ahora me voy a la facu y apruebo”.

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“Loco entendí re bien!!! No sé porque me llamó la atención tu video, porque yo estudio letras” le comentó Fran D’Angelo. P

 

“Hermano de verdad que esto que haces es calidad, no sabes lo genial que es ver gente como tu pasión haciendo la diferencia, cambiando las formas tradicionales de aprender y enseñar, de verdad qué calidad en el contenido, sigue así y no dudes que serás grande, Dios te bendiga por la labor que haces por la humanidad!!! Saludos desde el Instituto Politécnico Nacional de México”. Damián quiere cambiar la educación y eso lo hace mientras trabaja atendiendo el cibercafé de la Facultad, es ayudante de cátedra (sus profesores vieron los videos y le pidieron que se sumara), da clases particulares y hace trabajo comunitario todos los sábados. Se podría decir que su aporte ahí es enseñarle a la gente pobre: “la palabra pobre no me gusta, pobre no es el que tiene poco, pobre es el que necesita mucho, pobre es el que no cuida al otro, esa es una pobre persona”, refuta Damián. Está convencido de que el voluntariado te cambia como persona. Por ejemplo a él lo cambió la historia de Nelson, uno de los chicos que conoció los sábados. “Los nenes se distraen mucho, pero cuando todos ya se van Nelson se queda estudiando, él quiere seguir estudiando. Ahí ves como más allá de la falta de recursos, la voluntad está presente, y pelea y pelea y pelea, es como el sistema inmunológico que la sigue peleando aún estando enfermo”. En la historia de Nelson, Damián sería como un antibiótico que ayude a ese sistema inmunológico que quiere aprender.

 

 

Bueno, y a todas estas ocupaciones hay que recordarle que Damián está a punto de recibirse de ingeniero electrónico con orientación en telecomunicaciones. La verdad que la viene llevando bastante bien: promocionó unas 30 materias, excepto dos, en esas que fue a final clavó un 6 y un 10. Así hasta parece que la ingeniería electrónica con orientación en telecomunicaciones es fácil.

 

“A los diez años Damián me dijo que quería cambiar el mundo”, concluye Mariela la madre. “Pero no lo dijo como algo remoto e imposible. Para él, esta es la misión de su vida”.

 

Cobertura fotográfica: Fernando Sambade – Espacio Mirar

 

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